Colección Al Final de la Inocencia

Hay películas que se centran en esos pequeños-grandes momentos que marcan tempranamente nuestras vidas y que signan el que será nuestro camino. Obras que se enfocan en episodios que nos hacen ver que todo es más complejo de lo que uno quisiera, confrontándonos con el fin de un mundo ideal.
Son esas películas que transitan entre la niñez que fue, la adolescencia que comienza y esos primeros quiebres a nivel familiar y social;
y aquellas centradas en plena adolescencia y un crecimiento ligado a las primeras grandes amistades y amores, deseos y decepciones.
Maite Alberdi nos presenta en su primer documental Los Trapecistas la historia de dos niños hermanos que combinan su vida escolar con su trabajo como pequeños payasos de un circo, cada uno con sus propios sueños que se verán enfrentados a una primera gran prueba que les deparará la vida.
Sebastián Brahm realiza Las Bicicletas, basada en una idea original de su madre, la escritora Ágata Gligo. En ella, un niño al que le han robado su bicicleta descubrirá que hay horrores mucho más fuertes que su propia pérdida.
Katherina Harder nos entrega en Otoño la íntima historia de la relación entre dos amigas que logran encontrar su lugar en el mundo, aunque dicho lugar y su propia relación se encuentre amenazada.
Carlos Leiva en Ambiente Familiar se instala en aquel instante de cambio que vive un joven que claramente debió asumir responsabilidades a muy temprana edad y que hoy, ad portas de la adultez, debe también lidiar con sus deseos.
Cuatro historias que nos invitan a presenciar cuatro momentos de cambio en la vida de sus protagonistas y su propio despertar.
¿Que habrá sido de ellos después de aquel instante en que todo cambió para siempre?
Los invitamos a visionar estos cuatro cortometrajes y conjeturar cual fue el camino que iniciaron al final de la inocencia.