Colección El Despertar

Abrir los ojos, ese acto simple y cotidiano que connota la posibilidad y/o el enfrentamiento de una nueva realidad. A su vez marca esa división, ese umbral entre mundos, ya sea entre el sueño y la vida real, entre la fantasía y la verdad, entre nuestro plano de existencia y otro de carácter divino o sombrío, entre la propia vida y un más allá. Abrir los ojos es ese paso previo a la revelación, entre la sorpresa y el acto de fe, una transición que dura un pestañeo pero marca una vida. El tesoro de los caracoles de Cristián Jiménez lleva a escena una historia surgida en un taller literario carcelario, mezclando fantasía y candidez con la crudeza de un caso policial y la comedia de situaciones que él desarrolla desde ese punto. Un conjunto de mundos muy difíciles de armonizar pero que aquí se encuentran de manera fluida y con gran maestría. A.M es propiamente el despertar de una mujer que al abrir los ojos se encuentra con los de su compañero completamente cerrados. Es en ese fugaz y eterno instante que fija su mirada Nayra Ilic, entre la respiración y el sonido de la ciudad que amanece, entre la revelación, la angustia y la esperanza. El monte de Gabriel de Christopher Murray se instala desde la fe, a través de la figura de un joven devoto a la espera de una revelación fuera de este mundo, de una intervención divina que le ilumine, desde un silencio y retiro que él mismo busca sin vislumbrar que la respuesta podría estar a nivel terrenal. Sobre la mesa nos presenta el retorno del hijo a la casona familiar, antes de su ingreso y cual umbral a traspasar lo vemos con los ojos cerrados, al abrirlos Francisca Alegría nos invita a un mundo en donde los ritos familiares se siniestran de manera tal que abren paso a un brillante y oscuro realismo fantástico. Las cuatro obras de esta colección comparten justamente el estar en ese umbral entre lo humano y lo divino, siendo los primeros cortometrajes de sus autores y por ende su propio despertar cinematográfico. Les invitamos a abrir los ojos junto a ellos.